Quiénes somos
Una asociación de víctimas, por las víctimas.
La Asociación Primavera Negra —en memoria de las setenta y cinco personas detenidas en marzo de 2003— agrupa a víctimas de crímenes de lesa humanidad cometidos en Cuba: personas que han sufrido en su propia historia o en la de sus familias la violencia sistemática del régimen cubano: detenciones arbitrarias, tortura, exilio, desaparición forzada, persecución política, confiscación de bienes y otras formas de represión.
Estamos afiliados al Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), que aporta el respaldo institucional, metodológico y documental para que cada caso reciba el tratamiento que merece. Trabajamos con transparencia, independencia y absoluta confidencialidad.
Nuestros principios
- Centralidad de la víctima. Toda nuestra acción gira en torno a la dignidad, la memoria y los derechos de las víctimas.
- Verdad y rigor. Cada caso es contrastado con metodologías de derechos humanos reconocidas internacionalmente.
- Confidencialidad. Custodiamos la información personal con estándares estrictos; no se publica nada sin consentimiento.
- Independencia. No respondemos a intereses políticos, partidistas ni gubernamentales.
- Justicia internacional. Promovemos que los responsables sean investigados y juzgados por tribunales competentes.
Movimiento, no solo asociación
La Asociación Primavera Negra se define como un movimiento reivindicativo de víctimas, no como una entidad pasiva de carácter gremial. Su razón de ser es transformar el sufrimiento individual en una voz colectiva, organizada y pacífica, capaz de incidir ante los organismos internacionales y de aportar propuestas de justicia transicional al futuro escenario democrático cubano. La inspiración explícita es la fuerza moral histórica de las Madres de Plaza de Mayo y de otras experiencias latinoamericanas de víctimas que cambiaron el curso de los procesos de justicia en sus países.
Articulación territorial
Allí donde sea seguro, la Asociación promueve la constitución de agrupaciones locales —provinciales y municipales— que articulen a las víctimas y a sus familias en sus territorios. Estas agrupaciones son la base de cualquier movimiento sostenible. En el caso cubano, la seguridad de los miembros que residen en la isla es prioridad absoluta: ninguna agrupación se constituye sin garantías razonables para sus integrantes, y todas las acciones internas se realizan bajo estricta confidencialidad operativa.
Solidaridad material
La reparación no es solo simbólica ni se agota en la indemnización futura. La Asociación articula solidaridad concreta con las víctimas y sus familias: asistencia económica puntual, acompañamiento legal, apoyo emocional y articulación con redes de ayuda humanitaria. La solidaridad práctica es parte indisociable del proyecto.
Equipo y panel evaluador
El panel evaluador está integrado por juristas, defensores de derechos humanos, médicos forenses colaboradores y representantes de víctimas. Cada solicitud es valorada por al menos dos miembros del panel antes de la decisión final.
Afiliación al OCDH
El Observatorio Cubano de Derechos Humanos, con sede en Madrid y red de colaboradores dentro y fuera de la isla, aporta archivo histórico, asesoría legal y vínculo con organismos internacionales (CIDH, Relatorías ONU, Corte Penal Internacional, Parlamento Europeo, Congreso de los EE.UU.).